-MUCHOS ALBAÑILES, POCOS MAESTROS

Muchos saben pegar ladrillos; pocos saben preparar mortero que cumpla con normativa

La casa de los sueños de Doña Lupita

Doña Lupita había ahorrado durante años para construir la casa de sus sueños. Recibió dos presupuestos: Don José cobraba un poco más porque preparaba el mortero conforme a la normativa; Don Chuy ofrecía hacerlo más barato porque, según él, “el mortero para pegar ladrillo se puede rebajar”. Convencida por el ahorro, Doña Lupita contrató a Don Chuy.

—Prepara la mezcla con un saco de mortero y seis botes de arena, como siempre —le dijo Don Chuy a su ayudante.

En otra obra, Don José daba una instrucción distinta:

—Una de cemento hidráulico por cinco botes de arena, como debe ser.

¿Qué es el mortero?

La mezcla que une bloques, tabiques o tabicones se llama mortero. Su función no es únicamente “pegar” las piezas, sino ayudar a que el muro trabaje adecuadamente y tenga la resistencia necesaria. El mortero se prepara principalmente con cemento, arena y agua. En algunos casos también se agrega cal o cemento de albañilería.

¿Qué dice la normativa?

La Norma Técnica Complementaria para Diseño y Construcción de Estructuras de Mampostería establece proporcionamientos sugeridos para preparar morteros adecuados. Lo importante no es memorizar recetas, sino garantizar que el mortero alcance una resistencia mínima a compresión. De manera general, la normativa reconoce Mortero Tipo I: 125 kg/cm² y Mortero Tipo II: 75 kg/cm².

Muchas personas creen que, si el ladrillo queda unido y el muro se ve bien, la mezcla es suficiente. Pero eso no garantiza que el mortero tenga la resistencia adecuada. Un muro puede verse perfectamente construido y, aun así, presentar grietas, desprendimientos, menor durabilidad y mayor vulnerabilidad ante sismos

¿Cómo se verifica la resistencia del mortero?

La resistencia del mortero se determina mediante ensayes de laboratorio. De forma simplificada, el procedimiento consiste en:

  1. Elaborar nueve cubos de 5 × 5 cm.
  2. Curarlos durante 28 días.
  3. Ensayarlos en una prensa hidráulica.
  4. Calcular resistencia de diseño (f’j).  

Este procedimiento en una casa habitación normalmente no resulta práctico. Entonces, ¿qué se puede hacer? La mejor alternativa es seguir los proporcionamientos sugeridos por la normativa y evitar mezclas preparadas únicamente “al tanteo”.

La mezcla de Don Chuy: La más común en muchas obras

Muchos tienen la idea errónea de que, para pegar tabique recocido, es necesario utilizar una mezcla tradicional de seis botes (6A) de arena por un bulto de cemento para albañilería (CA), cuyo nombre comercial es mortero. Esta proporción aparece en fichas técnicas comerciales como se muestra a continuación:

Sin embargo, los ensayes realizados en tres muestras (9 cubos c/u) mostraron resistencias a compresión significativamente menores (35–40 kg/cm²) que las requeridas para morteros Tipo II (75 kg/cm²) y, como es de esperarse, sustancialmente inferiores a las exigidas para morteros Tipo I (125 kg/cm²).

Este resultado era previsible, ya que, como se indicó en las tablas presentadas al inicio, la normativa establece que el mortero para la colocación de ladrillos, bloques o tabicón debe tener como material cementante principal cemento hidráulico, ya sea cemento Portland o un cemento equivalente.

Con el propósito de evaluar la resistencia a compresión del mortero elaborado con cemento Portland, se realizaron ensayes en dos muestras con una proporción de seis botes de arena por un saco de cemento Portland (6A+CP) y adicionalmente seis muestras con una proporción de cinco botes de arena por un saco de cemento Portland (5A+CP). Los resultados obtenidos se presentan en la figura siguiente.

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